El rock progresivo, también conocido como prog rock, surgió a finales de los años 60 y alcanzó su apogeo durante la década de los 70. Este subgénero musical se caracteriza por su ambición artística, complejidad instrumental y la incorporación de influencias de otros géneros como el jazz, la música clásica y el folk.
Orígenes y primeras bandas
El rock progresivo tiene sus raíces en la psicodelia británica. Bandas como The Beatles, con su álbum Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band (1967), y The Moody Blues, con Days of Future Passed (1967), comenzaron a experimentar con estructuras más complejas y arreglos sinfónicos. Sin embargo, fue con bandas como King Crimson y su influyente álbum In the Court of the Crimson King (1969) donde el género realmente despegó.
Características del Rock Progresivo
- Composiciones extensas: Las canciones pueden durar entre 10 y 20 minutos.
- Cambios de tempo y compás: Uso de métricas irregulares y complejas.
- Temática conceptual: Álbumes que cuentan historias o exploran temas filosóficos y literarios.
- Virtuosismo instrumental: Dominio técnico y solos elaborados.
- Instrumentación diversa: Inclusión de sintetizadores, mellotrones y flautas.
Bandas emblemáticas
- Yes: Con su álbum Close to the Edge (1972), redefinieron los límites del rock con composiciones épicas.
- Genesis: Liderada por Peter Gabriel y más tarde por Phil Collins, destacaron con álbumes como Selling England by the Pound (1973).
- Pink Floyd: Con obras maestras como The Dark Side of the Moon (1973) y The Wall (1979).
- Emerson, Lake & Palmer: Famosos por fusionar rock con música clásica, como en Pictures at an Exhibition (1971).
Declive y Resurgimiento
A finales de los años 70, el rock progresivo perdió popularidad debido al auge del punk y el rock más accesible. Sin embargo, el género tuvo un resurgimiento en los años 80 con bandas como Marillion y más adelante con subgéneros como el metal progresivo con grupos como Dream Theater.
